La puesta a punto sirve para recuperar una rutina antes de la temporada. Es especialmente útil si la piscina tuvo poco uso, permaneció cubierta o recibió una mantención mínima durante el invierno.
Empieza por una inspección visual
Revisa color y transparencia del agua, residuos acumulados, nivel de agua, canastillos, estado visible del filtro y comportamiento de la bomba.
Realiza una limpieza completa
Retira residuos de superficie, cepilla paredes y bordes y aspira el fondo. Si existe una acumulación importante puede ser necesario tratarla como limpieza profunda.
Comprueba circulación y filtración
Antes de depender del sistema durante todo el verano, conviene verificar que el agua circule y que el filtro responda de forma normal.
Revisa el agua y define la frecuencia
Una vez limpia y funcionando, el siguiente paso es controlar el agua y decidir si la piscina necesita 2 o 4 visitas mensuales según uso y exposición a suciedad.
Preguntas relacionadas
Preguntas frecuentes
¿Cuándo conviene hacer la puesta a punto?
Antes de comenzar el período de uso intensivo, especialmente si la piscina tuvo poca atención durante los meses previos.
¿Una puesta a punto reemplaza la mantención de verano?
No. Es el punto de partida; después conviene mantener una rutina acorde al uso.
